Kobold
Las comunidades kobold, llamadas legiones, se encuentran en casi todos los biomas y a lo largo del Timescape. Suelen asentarse en lugares fáciles de defender y cerca de aliados poderosos, de modo que pueden prosperar tanto en ciudades amuralladas como en templos apartados, laberintos subterráneos o dominios dracónicos. La mayoría de las legiones intenta ser buena vecina o pasar desapercibida, pero una comunidad sometida a un wyrm malévolo o a un centurión ambicioso puede convertirse en una amenaza considerable.
Defensa colectiva
Los kobolds sobrevivieron en un mundo de depredadores mayores gracias a una doctrina de defensa común. Cada guerrero porta escudo, y sus formaciones son célebres por la disciplina con la que se cubren unos a otros. Para un kobold, el escudo no es solo una herramienta: es el símbolo de su compromiso con la defensa de la legión.
Tácticas poco ortodoxas
Los kobolds son innovadores obstinados. Su forma de guerrear combina emboscadas, ingenios explosivos, redes incendiarias y trampas ambientales. Sus enemigos no han vivido una auténtica batalla kobold hasta sobrevivir a jabalinas explosivas o a fosos erizados en llamas. Conocen a la perfección el terreno en el que viven y convierten cualquier ventaja local en una defensa letal.
Pequeños dragones
Muchos kobolds creen descender de grandes dragones, y su aspecto alimenta esa convicción: rasgos angulosos, crestas dorsales y escamas que cambian con la edad. Cuando una legión habita durante generaciones en el dominio de un dragón, sus colores y algunos rasgos físicos acaban reflejando la naturaleza de ese soberano.
Simbiosis con los dragones
Los kobolds no solo veneran o admiran a los dragones; también prosperan junto a ellos. Una legión instalada en un dominio dracónico ayuda a consolidar ese territorio, mientras que los kobolds que viven allí aprenden a soportar sus peligros sobrenaturales y a verse a sí mismos como una extensión del propio dominio. Algunos incluso tratan al dragón como a un dios, otros como a un antepasado o un líder, y otros poco menos que como a un hermano mayor descomunal.
Bestias y artificios
Los kobolds domestican criaturas poco comunes, como los gummy bricks, y aprecian especialmente la compañía de los drangolines acorazados, a los que entrenan para excavar redes de túneles, neutralizar fortificaciones enemigas y emerger en medio de un campamento rival con una docena de kobolds a la espalda. Su ingenio defensivo también se extiende a máquinas, trampas y fortificaciones improvisadas.