Hobgoblin
Los hobgoblins, también llamados demogoblins en algunas crónicas, descienden de antiguos goblins que sellaron un pacto infernal para obtener mayor tamaño y fuerza. Suelen presentar colmillos marcados y uno o varios cuernos.
Fisiología
Los hobgoblins son más corpulentos que la mayoría de goblins y muestran rasgos infernales visibles. Su herencia les permite soportar calor extremo y prosperar en regiones desérticas o tropicales.
Orígenes
La tradición hobgoblin sitúa su transformación en un antiguo acuerdo con poderes infernales. Desde entonces, su cultura conserva una mezcla de disciplina marcial, orgullo táctico y respeto rígido por los términos de un pacto.
Integración cultural
Muchos asentamientos hobgoblin prueban de forma constante sus fronteras frente a comunidades vecinas. En tiempos ordinarios, estos choques permanecen locales; una o dos veces por generación, sin embargo, un líder expansionista logra unir clanes y desencadena campañas de conquista a gran escala.
Su doctrina militar enfatiza coordinación, reconocimiento previo del terreno y uso combinado de talentos individuales. Por eso sus ejércitos suelen rendir por encima de lo esperado incluso frente a fuerzas más numerosas.
Cultura infernal
La herencia infernal atraviesa su vida cotidiana: magia de fuego y corrupción, oficios ligados al calor (forja, vidrio, hornos) y una fuerte ética contractual.
Muchos hobgoblins consideran vinculante la palabra dada, incluso en acuerdos orales. Quebrar un trato se percibe como degradación personal y motivo de desprecio comunitario.
Presencia regional
Se los encuentra sobre todo en zonas cálidas de Orden, aunque su influencia se extiende por rutas militares y mercantiles amplias. Las relaciones con otras ascendencias oscilan entre comercio pragmático y conflicto abierto, según la coyuntura política.